
Desde hace unos años, una de las tendencias más en auge en el tema de la decoración y del interiorismo, es el orientalismo. Su espíritu es la decoración minimalista, simple y depurada. Debemos aclarar antes de empezar el artículo, que el ambiente Zen no es fácil de alcanzar, pero que cuando lo logremos nuestra vida alcanzará un nuevo sentido, una nueva dimensión.
Esta tendencia de decoración Zen permite crear un universo simple, sin florituras, pero muy actual, relajado, descansado y armonioso. Para alcanzar una atmósfera Zen, no podemos tener utilizar demasiados objetos decorativos, ya que estos dificultan el ambiente de paz y calma. Los colores del entorno deben ser colores naturales, dulces (colores beige, gris,…) realzados por unos toques de colores más vivos (los tonos rojo son una muy buena elección).

