
A primera vista, esta casa a las afueras de Varsovia no parece ni de lejos la casa más segura del mundo, pero os puedo asegurar que si no lo es, le faltará muy poco.
Diseñada por los arquitectos de KWK Promes, en su estado normal es una casa con amplios ventanales que se abren a un verde jardín. Ni rejas a la vista, ni prácticamente nada que nos haga pensar que su dueño es un maniático obseso por la seguridad que ha decidido llevar al extremo la idea de una habitación del pánico, aunque con mucho estilo, todo sea dicho.










