
Los dentistas recomiendan cambiar de cepillo de dientes con cierta frecuencia, no solo por higiene (estos suelen ser bonitos campos de bacterias) sino porque las cerdas acaban perdiendo su forma y limpian peor. El caso es que tener que “jubilar” un cepillo de dientes no tiene por qué ser motivo para deshacerse de ellos ya que se pueden “reciclar” como instrumentos para limpiar lugares difíciles.
Debido a su forma, con el palo largo y a las cerdas, los cepillos de dientes antiguos son ideales para llegar a lugares recónditos que necesitan limpieza como por ejemplo:


